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viernes, 10 de julio de 2020

ENSÉÑALOS A AHORRAR

¿Quién no tuvo de chiquito una maestra en la escuela primaria, que te invitaba a ahorrar durante más de medio ciclo escolar, apuntando en una libretita tu saldo, para que un mes antes del Día de la Madre, pusiera ante todos sus alumnos sendos catálogos de fantasía, para finalmente canjearte esos ahorros por un espantoso perfume con tapa plástica en forma de pétalos de rosa?

El Ahorro, es la clave para la prosperidad de cualquier individuo, familia, sociedad, comunidad, estado o nación. Por lo tanto, incentivar el ahorro en nuestros hijos, es lo mejor que podemos hacer por su educación financiera y prosperidad.

Cuando yo era chico, recuerdo haber tenido una alcancía de plástico en forma de dinosaurio, en la que iba depositando todas las monedas que cruzaban por mi camino y que quedaban fuera de la tipificación de hurto. El problema era que, con tan solo un destornillador yo podía abrir su tapa inferior, y la tentación por gastar mis ahorros era más frecuente que mi capacidad de llenarla.

Hoy con mis hijos menores de 6 años, tengo un acuerdo para que ahorren en sus impenetrables alcancías de barro: Todas las monedas con denominación menor a 5 pesos, van para su “cochinito”. Y obviamente solo podrán disponer de este dinero, una vez que pasen a la escuela primaria, cuando ya comenzarán a recibir una cantidad semanal fija.

Como te mencioné en artículos anteriores, mi recomendación es que por cada “Domingo” o Salario Mínimo que les pagues cada semana, tú directamente les guardes la mitad, y ellos dispongan del otro tanto. De entrada, que ellos conozcan la cantidad exacta que tú les estás ahorrando, metiendo en un sobre y posteriormente depositando en el banco (o en cualquier otro instrumento de inversión de los que te mencioné en pasados artículos), ya es una clara señal de la importancia que tiene su Ahorro.

Sin embargo, hasta este punto, no los estamos enseñando a Ahorrar, puesto que estamos decidiendo por ellos. Entonces, lo primero que deberás de hacer, es sentarte a platicar sobre su gasto semanal. En base a cómo tienen planificado gastar su dinero en la semana, es que podemos darles consejo para que gasten una cantidad menor, y así puedan disponer de otra cantidad para ahorrarla.

El primer año, que solamente cuentan con medio salario mínimo para gastar durante toda la semana, lo que debemos hacer es enseñarles a distribuir esos 50 pesos entre los cinco días hábiles. Y en base a sus gustos y preferencias, ya podemos darles un consejo puntual que les permita llegar con algo de ahorro para el fin de semana.

Por ejemplo: Si a tu hijo le apetece mucho comprar cada día una bolsa de palomitas de maíz, porque cuesta diez pesos, lo que debemos hacer es enseñarle que él puede comprar en el supermercado ese mismo producto, elaborarlo en casa, y así estará gastando posiblemente la mitad de ese precio.

En base a eso, es posible que tu hijo pueda llegar al fin de semana con un ahorro de diez o veinte pesos. ¿Cómo lo incentivarás durante ese primer año? Dándole otro tanto de lo ahorrado, para que pueda gastarlo libremente en lo que él quiera, ya sea durante ese mismo fin de semana, o después. Aquí comenzará a ver los beneficios del Ahorro.

El segundo año, la mecánica y el incentivo deberá de ser el mismo, con la diferencia que deberás de estar supervisando en qué quiere gastar su dinero, para evitar que vaya adquiriendo un hábito de despilfarro. A esta edad, contando con más disponibilidad de capital y ya con cierta instrucción financiera, puede tener la tendencia a gastar en los demás. Y digamos que invertir en ciertas amistades, es un tema que deberemos dejar para muchos años después. Por lo tanto, síguele incentivando el ahorro de igual maneta, aunque siempre supervisando sus gastos.

A partir del tercer año, deberás de enseñarlo a ahorrar, ya con un proyecto definido. Es decir, que el Ahorro corresponda a una meta específica para comprar algo que esté en su deseo. Y como lo mencioné en el artículo anterior, siempre respetando la regla de ahorrar el doble para adquirir cualquier cosa que quieran tener. Es decir, si su proyecto es comprar una muñeca o un balón que cuesta 150, deberán de ahorrar 300 para ganarse el derecho a comprarlo. El resto, va al Sobre y posteriormente, al Banco.

Recordemos que la regla para el Ahorro en el Banco es la siguiente: Cada vez que en su Sobre se acumule la cantidad de Mil Pesos, o Diez Salarios Mínimos, tú le pondrás otro tanto para duplicar esta cantidad y depositarla en su Cuenta de Ahorro.

Conforme tus hijos vayan creciendo, debes de comenzar a motivarlos para que el solo hecho de llenar ese sobre, completando Mil Pesos con mayor frecuencia, sea un incentivo suficiente para querer ahorrar, puesto que estarán viendo constantemente cómo crece su saldo en el Banco.

Como a esta edad, tus hijos todavía son muy chicos para entender el concepto de planear a futuro, deberás de explicarles para qué será el dinero que está en el Banco, puesto que para ellos, no tendrá sentido alguno tener dinero guardado que de cualquier forma no pueden gastar. Es decir, a ellos de nada les servirá en principio tener una importante cantidad en el Banco. Sin embargo, inconscientemente el solo hecho de saber que ellos tienen dinero, evitará el tan común sentimiento de carencia que abunda en muchas personas y que nada bueno les trae.

Es conveniente entonces explicarles, que ese Capital que están ahorrando, es para cuando tengan la mayoría de edad y se deba de invertir en su capacitación profesional. Y precisamente, para ampliar su abanico de posibilidades, es que conviene ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, durante ese lapso de aproximadamente 12 años.

Como a la edad que tendrán cuando te hagan esa pregunta, les dará absolutamente igual el tema de su carrera profesional, debes de darles un incentivo que los ayudará a ser mejores estudiantes. Pregúntales: ¿Quieres poder disponer tú de ese dinero cuando seas mayor? Es muy sencillo: ¡Estudia mucho!, para que cuando vayas a comenzar tu carrera universitaria, tengas derecho a ganarte una Beca. De esa forma, podrás emplear ese dinero en cosas que realmente te apetezcan, como recorrer el mundo o iniciar tu propio negocio.

Es nuestro deber como padres de familia o tutores, transmitirle a nuestros hijos durante todos estos años que el objetivo principal de este esfuerzo de ahorrar, va encaminado a su preparación futura, para que ellos tengan una mayor capacidad de dar sustento a su vida y a quienes la conforman.

Como te platiqué en el artículo anterior, este mismo sistema de guardar en un sobre la mitad de su “Domingo”, incentivarlos a ahorrar sobre su dinero semanal disponible, y tener proyectos de Ahorro para darse sus gustos, lo puedes seguir replicando hasta que estén en posición de tener un capital semanal que también les permita poner a trabajar su dinero. La diferencia de enfoque hoy, es que todo ese esfuerzo de poner a producir su capital disponible, y ahorrar el doble de lo que necesitan para comprar aquello que desean, va encaminado a incrementar su dinero en el Banco.

Hasta aquí mis recomendaciones sobre el tema del Ahorro de nuestros Hijos. Espero estos consejos te sean de mucha utilidad, tanto para enseñarlos sobre el Ahorro, como para ir ordenando junto con ellos tus finanzas personales.

Mucho te agradezco me sugieras nuevos temas sobre los que te interese profundizar, y esta serie de artículos se convierta en un interesante diálogo en favor del desarrollo financiero de nuestras familias, a través de la educación financiera de nuestros hijos. ¡Hasta la próxima!

 

 

Roberto Rojo Alvarez

https://www.facebook.com/ROBROJALV

viernes, 3 de julio de 2020

ENSÉÑALOS A GASTAR

¡Qué chulada! Todo fuera como que alguien externo nos dé dinero y nosotros sólo buscar cómo o en qué gastarlo. Y recordamos cuando éramos pequeños, que nuestra única labor era estirar la mano ante un familiar y poner cara de desahuciado, para acto seguido ir corriendo al estanquillo del vecindario, a gastar todo lo que nos habían dado. Pues resulta que ahí, justo ahí es donde comienza nuestra complicada relación con el dinero y la abundancia.

Examinemos las siguientes situaciones: ¿Qué sucede si a un niño le das para gastar diez pesos? Pues que inmediatamente, irá a la tienda a preguntar qué cuesta diez pesos y se los gastará. ¿Y si le das cien pesos? La misma historia, ¿Cierto? Ahora, traslademos este ejercicio a nuestra vida (Comienzo a ver caras de preocupación).

¿Qué pasa si va a ser el cumpleaños de tu cónyuge y cuentas con un “guardadito” de tres mil pesos? ¿De cuánto buscarías un regalo? ¿Qué sucede si tienes ganas o necesidad de comprar un automóvil para ti, y dispones en el banco de 200 mil pesos? ¿De qué cantidad buscarías tu coche? Y, si trasladamos este caso a la compra de una casa para tu familia, y dispones de medio millón de pesos para dar un enganche, ¿Cuánto utilizarías?

Muy probablemente tu respuesta a todas estas preguntas fue que, en todos los casos, usarías todo el capital disponible. De ser así, espero que te comience a quedar muy claro que, el problema es que no hemos terminado de pasar, de ser un niño que toma y gasta lo que tiene, a un adulto que administra prudentemente para crear abundancia. En otras palabras, seguimos sin romper ese patrón con el que venimos desde la infancia.

Toda proporción guardada, este comportamiento no es distinto al de una persona adicta, con gula, ludopatía, alcoholismo o drogadicción, quienes sacian sus apetitos hasta ya no tener o poder más. Pues con la misma seriedad debemos de tomar este tema, y hay qué atacarlo de raíz.

Me disculpo de antemano, por haberlos dejado tan meditabundos respecto a su vida. No obstante, estos artículos van dirigidos y orientados a que eduquemos a nuestros hijos, de forma tal que no repitan los mismos patrones. Entonces, ¡Manos a la obra!

Comienza pequeño.

Sin importar qué tan bien te está yendo económicamente en la vida, o qué complejos de tu pasado quieres constelar, te recomiendo que a tus hijos los comiences a entrenar en el hábito del gasto, con poco dinero. Lo ideal, es a partir de la edad en que entran a su educación primaria.

Mi recomendación es, que en el Primer Grado de Primaria les des Un Salario Mínimo semanal. De esta cantidad, la mitad se la guardarás tú, y la otra mitad se la darás para que gaste en su escuela.

En base a eso, te sugiero darles para gastar solo 50 pesos a la semana. Si uno divide esa cantidad entre los cinco días hábiles, nos parecerá muy poco, puesto que solo tiene para gastar 10 pesos diarios, y con eso le alcanza para casi nada. Pues resulta que tu hijo dará cuenta de ello inmediatamente. Puedes entonces tener la certeza, que el mismo día lunes se habrá gastado completitos sus 50 pesos, y se quedará con nada para el resto de la semana. Y este, es el primer aprendizaje de valor que debe de tener.

¿Qué procede? Todos los días, después de preguntarle sobre cómo le fue, qué tal es la maestra, el nombre de sus amigos, con quién jugó, qué aprendió, si le dejaron tarea, etc., acto seguido, le haces estas dos preguntas: 1. ¿En qué gastaste?, y 2. ¿Cuánto guardaste?

Su respuesta ese primer día será quizá muy obvia. Sin embargo, debe aprender que, tan importante es gastar, como guardar.

Aunque de antemano conocerás la respuesta a ambas preguntas por el resto de la semana, no dejes de hacérselas. Haz tú el hábito de estar al tanto de su administración financiera, y crea en tu hijo la costumbre, de rendir cuentas sobre cómo emplea sus recursos mientras sea tu dependiente económico.

Conforme avancen los meses, comenzarás a darle consejos a tu hijo para que su dinero le dure, ya sea racionándolo al mínimo diario, o eligiendo qué días de la semana quiere gastar, y específicamente en qué. Y que gastar a diario tampoco es una obligación, sino una decisión propia.

Más pronto de lo que imaginas, tu hijo comenzará a comparar precios de su bebida de predilección, o cualquier otra golosina (ya que es muy iluso pensar en que quieran gastar su “Domingo” en frutas), respecto a los precios del supermercado, en comparación con los de la tienda de su escuela.

No se trata de formar seres humanos consumistas, por lo que, en vez de darle ideas mercantilistas al respecto, debemos dejar que por sí mismos lleguen a la conclusión de que, es más conveniente comprar ciertos artículos en el supermercado y llevarlos como lunch a la escuela, que comprarlos en la tienda a un sobreprecio.

No obstante que, la cantidad erogada para el gasto semanal en su primer año es poca, si acaso hace el esfuerzo y guarda algo para el fin de semana, debes premiarlo. Y, muy importante: Los logros financieros, se premian con dinero.

Sigue un patrón.

Conforme tus hijos van creciendo, al igual que sus responsabilidades, deberás de ir aumentando esa cantidad semanal que les estás dando en retribución a su trabajo como niños, que afortunadamente es Estudiar.

Mi recomendación personal, es aumentarles su “Domingo” en relación a Un Salario Mínimo por cada grado escolar, topándolo en 7 a partir del primer grado de Secundaria. Sobre ese sistema, les hablaré posteriormente en otro de mis escritos.

Como ya a partir de su Segundo Grado de Primaria, la cantidad disponible para gastar le resultará “excesiva”, el riesgo que corre tu hijo y que tú le debes de evitar, es que se vuelva el niño que le invita todo a sus amigos. Una vez más, busquemos el equilibrio. No se trata de volver avaros a tus hijos (ni de buscar su nacionalidad regiomontana), sino hacerlos conscientes de que esa, es otra de las malas prácticas que los dejará a ellos nuevamente sin dinero qué gastar. Mejor, sigamos incentivándolos a guardar algo de su “Domingo” para el fin de semana, por ejemplo, prometiendo doblarles la cantidad guardada, para que la gasten durante sábado y domingo.

Ya a partir del Tercer Grado de Primaria, conviene que tus hijos comiencen a guardar dinero, no sólo para el fin de semana, sino para cualquier artículo que ellos deseen, y que haya sido previamente aprobado por ti. La regla y condición que debes de establecer con ellos cuando quieran adquirir algo, es que pueden comprarlo una vez que hayan ahorrado el doble de lo que cuesta el artículo en cuestión. Es decir, si ese juguete que quieren comprar, cuesta 100 pesos, debemos de condicionar esa acción a que ellos ya hayan ahorrado 200 pesos para comprarlo. Y, ¡Mucho ojo! No se les ocurra sucumbir a la seductora tentación de permitirle comprar la versión Premium de dicho juguete, aprovechando que ya tienen el doble de lo que se necesita. Porque de lo que trata esta práctica, es de habituarse a gastar sin descapitalizarse. En otras palabras, deben de ahorrar el doble de lo que necesitan (ahora que pueden darse el lujo), para que entiendan la conveniencia de siempre tener dinero disponible.

A partir del Cuarto Grado de Primaria, tus hijos ya estarán en posición de aprender a trabajar con su dinero, y entender más a profundidad sobre su funcionamiento. Para esta finalidad, conviene que platiques con ellos para que decidan juntos en qué negocio quieren invertir. Mis dos recomendaciones son, 1. Invertir en materia prima de algo que ellos puedan manualmente producir o preparar, ya sea accesorios o alimentos, y, 2. Comprar algo a buen precio, darle un valor agregado, y venderlo con cierto margen de utilidad.

Para esta actividad, será necesario elegir bien qué hacer, en base a las necesidades de su entorno. Es decir, piensen en cosas vendibles, que necesiten o sean asequibles en la comunidad a su alcance, ya sean vecinos, o compañeros del trabajo de sus padres.

Con esta práctica, entenderán cómo gastar en su nuevo negocio, y en cualquier empresa que decidan emprender, cuáles son los márgenes de utilidad, cómo aumentar las ganancias, etc. Y este aprendizaje, será algo que los acompañará por el resto de su vida.

Entonces, Lectores, los invito a utilizar estas técnicas para que enseñen a sus hijos a gastar, que ahí comienza el primer eslabón de la cadena que los llevará por el camino de la abundancia. ¡Hasta la próxima!

 

 

Roberto Rojo Alvarez

https://www.facebook.com/ROBROJALV

viernes, 26 de junio de 2020

INSTRUMENTOS DE AHORRO PARA NUESTROS HIJOS

Ahorro. Esa actividad tan complicada para un chavo ruco de la generación X. Esa ciencia exacta, que nos parece como arameo antiguo. Sobre todo cuando tenemos compromisos de “adulto” o, como es mi caso, 4 hijos que mantener. ¿Me quieren explicar de dónde voy a sacar para el ahorro?

Eso sí, no dejamos de tener esperanzas en hacer un “Guardadito”. Abrimos una y otra vez cuentas de banco con esta finalidad, en instituciones financieras de nombre exótico, para tener menos a la mano, la disponibilidad de ese capital que firmemente nos propusimos “no tocar”.

Ignoramos que allá afuera, está el ojo que todo lo ve, se percata que este mes logramos con mucho esfuerzo, apartar la cantidad de 35 mil pesos y de una u otra manera se las ingenia, ¿Para qué? Precisamente para aparecernos como por arte de magia, una cuenta por pagar, ¿De cuánto creen? ¡Exacto! De 35 mil pesos. Y así, mes tras mes, despertamos del dulce e inalcanzable sueño del ahorro, y volvemos a comenzar.

Conozco perfectamente el origen de esta falla, y es que a la mayoría de personas de mi generación, nunca nos enseñaron a ahorrar. Acaso en las escuelas primarias existía un sistema que consistía en darle a nuestra maestra una cantidad semanal de dinero, ella la apuntaba en una libretita, y un par de semanas antes del Día de las Madres, nos llegaba la misma maestra, con un extenso almanaque de alguna empresa de Venta por Catálogo, a la que casualmente ella estaba afiliada. Y ahí se iban nuestros “ahorros”, en el perfume con tapa en forma de pétalos de rosa, que le obsequiábamos a nuestra sacrosanta el 10 de mayo.

Este artículo tiene entonces la finalidad de hacerte algunas recomendaciones, para que nuestros hijos desde muy temprana edad eviten nuestros vicios financieros, aprendan el hábito del ahorro, y conozcamos los instrumentos que tenemos a nuestro alcance para lograrlo.

Iniciemos por lo básico, que es enseñarle a nuestros hijos a ser bien administrados. Esta instrucción puede comenzar en la mesa, desde el simple hecho de administrar que la sopa y los frijoles, se los termine al mismo tiempo, que su vaso de agua le dure hasta el final de la comida, que los dulces del “aguinaldo”, que le dieron en la fiesta de cumpleaños a la que fue invitado, le duren toda una semana, etcétera. Sin embargo, para aprender a administrar dinero, necesitamos que aprendan a tenerlo, generarlo, guardarlo, dosificarlo y por supuesto, gastarlo.

Es muy importante también que aprendan desde un inicio que el dinero ni llega solo, ni es gratuito. Por esta razón, te recomiendo otorgarles una cantidad fija semanal a manera de remuneración por sus estudios. Así comprenderán que su trabajo en esta edad, es precisamente estudiar.

De la cantidad que les pagues, habrán de decidir juntos cuánto van a ahorrar de forma directa, y que les quedará para gastar. También ellos mismos deberán decidir de esa última cantidad, cuánto van a guardar para el final de semana. Así, desde un principio van adquiriendo el hábito del ahorro, y dan cuenta de la importancia que tiene.

Ahora, vamos con las opciones de instrumentos de ahorro que tenemos a la mano.

Comencemos por los Bancos. En la actualidad, casi cualquier institución bancaria cuenta con algún instrumento de ahorro para los niños. Por lo general son cuentas que dan muy modestos intereses, tienen una tarjeta con dibujos infantiles, y están asociadas a su padre o tutor. Son muy sencillas de abrir, sólo deberás de asegurarte cómo manejar fiscalmente estos ingresos, ya que “Lolita” los tomará como tuyos. Te aconsejo que una vez que comiencen con este sistema, te acompañen a la sucursal bancaria cada vez que vayan a realizar un depósito. Lo recomendable, es que acudan a realizar depósitos cada vez que junten cierta cantidad acordada entre ustedes. Al final de la diligencia, pasan por el cajero automático, imprimen su saldo, se lo das en la mano, y sus caras de satisfacción no tienen desperdicio.

Continuamos con la Inversión a Plazo Fijo. Una vez que tenemos quizás un par de años ahorrando el dinero de nuestros hijos, es posible que hayamos recabado una cantidad suficiente, para solicitarle al banco opciones de ahorro a largo plazo. Estos son los instrumentos bancarios que suelen darnos la mejor tasa de interés. Si tomamos en cuenta que de cualquier forma, el plan para este capital, es dejarlo inmóvil por un tiempo considerable, podemos tomar la alternativa de meter ese dinero a plazos fijos anuales. Comúnmente, es la inversión con mayor rendimiento que un banco regular te ofrece. El inconveniente de este instrumento, es también la afectación directa de nuestros ingresos fiscales, por lo cual deberemos de asesorarnos bien al solicitar esta alternativa.

Ahora, vamos con los Seguros Dotales. Debemos tomar en cuenta que estos instrumentos, más que ser de ahorro, son de protección. Prometen regresarnos una cierta cantidad acordada en el tiempo establecido por contrato, siempre y cuando, nosotros cumplamos con una cantidad anual o mensual garantizada a largo plazo. Existen además algunos Seguros que nos permiten ahorrar un extra después de la mensualidad pactada, con intereses un poco superiores a los bancarios. El principal inconveniente de estos seguros es que no son económicos, su tasa de interés dentro del plan normal, no es atractiva, y necesitas forzosamente poder asegurar esa capacidad de “ahorro” por un largo plazo, ya que también puedes caer en el riesgo de que te lo cancelen por atraso en tus pagos. En resumen: Es un muy buen instrumento de protección, no así un buen instrumento de ahorro.

Cuenta de Ahorros en Divisa Extranjera. Por razones históricas, albergamos una cierta desconfianza sobre la estabilidad de nuestra Moneda Nacional, y muchas veces estamos más confiados teniendo nuestro capital en alguna divisa extranjera. En México, existen básicamente dos posibilidades generales para tener una Cuenta en Dólares Americanos, y es que: 1. Que tengas registrada una empresa que se dedica a la exportación/importación, y 2. Que tengas tu domicilio en frontera, franja fronteriza o zona turística. De aplicar a tu realidad cualquiera de estos dos casos, puedes optar por traspasar los ahorros de tus hijos a una cuenta en Dólares. Esto, puede darte más certeza que su dinero sufrirá menos embates inflacionarios, y que constantemente crecerá por la fluctuación del tipo de cambio. Los inconvenientes son dos: El primero, que la existencia de cuentas de banco en divisa extranjera existen sólo mientras el Gobierno lo permita y, ha sucedido anteriormente tanto en México como en otros países, que se cancelan estas cuentas en Dólares y te las convierten de vuelta a tu Moneda Nacional, con el tipo de cambio que a la Administración en turno se le ocurra fijar, nunca en beneficio de los usuarios. El segundo inconveniente, es que estas cuentas deben estar por fuerza a nombre de un Mayor de Edad, por lo que nuestros hijos menores no podrán tenerla a su nombre, nuevamente con las consecuencias fiscales del caso.

Ahora vamos con las Casas de Inversión. Esta es posiblemente mi opción preferida. Son instituciones financieras cuya labor es hacer crecer tu dinero, por lo cual te ofrecen una extensa gama de planes con diferentes niveles de riesgo, o bien, te dan la opción de tomar este tipo de decisiones por ti, previa autorización. Estas casas de inversión, usualmente sí cuentan con instrumentos de ahorro para menores de edad, por lo que tus hijos tienen la posibilidad de estar monitoreando su capital por medio de Aplicaciones en dispositivos electrónicos, y todas esas monadas que la tecnología nos da. Aquí el secreto está en elegir Instituciones serias y bien establecidas, ya que actualmente tenemos un bombardeo publicitario de Páginas Web y Apps, que nos invitan a jugar a la Bolsa de Valores en línea cuyo riesgo, sobra decirlo, es altísimo. Mi recomendación es que te alejes de cualquier empresa que no conozcas y busques instituciones serias con años de experiencia y una trayectoria probada. Yo tengo una Institución de mi preferencia y confianza, que con gusto te la puedo compartir vía Inbox (con todo y datos de contacto).

Cuenta de Ahorros en el Extranjero. Si por alguna situación geográfica, familiar, laboral o de placer, tienes la fortuna o el hábito de visitar con cierta frecuencia un país extranjero de primer mundo, cuentas también con la posibilidad de abrir una Cuenta de Ahorros para tus hijos, en alguna sucursal bancaria de prestigio de aquella nación. Por lo general, no te solicitan mayor cosa que su pasaporte, el tuyo y una cantidad mínima para apertura de su cuenta. En la actualidad, lo recomendable y conveniente es que cada vez que vayas a visitar dicho país, retires el capital de tus hijos, lo conviertas en moneda extranjera y acudas físicamente a depositar el dinero en alguna de las sucursales del banco que hayas elegido. Seguro estoy que en un futuro cercano, tendremos la posibilidad de realizar traspasos electrónicos entre sus cuentas a un bajo costo. Por el momento, mejor a la antigüita y, siempre tomando en cuenta los máximos de efectivo que las leyes de cada país te permitan ingresar sin declarar. El posible inconveniente de esta opción es que los países de primer mundo suelen tener tasas de interés con tendencia a cero, aunque cuentas con la solidez de una moneda, que difícilmente sufrirá importantes devaluaciones.

Estas son entonces mis seis recomendaciones sobre las opciones de instrumentos de ahorro que podemos tener para nuestros hijos. Espero tus comentarios y que por favor enriquezcas este diálogo, aumentando las opciones y sugerencias para que desde hoy mismo, nuestros niños cuenten con el benéfico hábito del ahorro. ¡Hasta la próxima!

 

 

Roberto Rojo Alvarez

https://www.facebook.com/ROBROJALV