¿Quién no tuvo de chiquito una maestra en la escuela primaria, que te invitaba a ahorrar durante más de medio ciclo escolar, apuntando en una libretita tu saldo, para que un mes antes del Día de la Madre, pusiera ante todos sus alumnos sendos catálogos de fantasía, para finalmente canjearte esos ahorros por un espantoso perfume con tapa plástica en forma de pétalos de rosa?
El Ahorro, es la clave para la prosperidad de cualquier individuo, familia, sociedad, comunidad, estado o nación. Por lo tanto, incentivar el ahorro en nuestros hijos, es lo mejor que podemos hacer por su educación financiera y prosperidad.
Cuando yo era chico, recuerdo haber tenido una alcancía de plástico en forma de dinosaurio, en la que iba depositando todas las monedas que cruzaban por mi camino y que quedaban fuera de la tipificación de hurto. El problema era que, con tan solo un destornillador yo podía abrir su tapa inferior, y la tentación por gastar mis ahorros era más frecuente que mi capacidad de llenarla.
Hoy con mis hijos menores de 6 años, tengo un acuerdo para que ahorren en sus impenetrables alcancías de barro: Todas las monedas con denominación menor a 5 pesos, van para su “cochinito”. Y obviamente solo podrán disponer de este dinero, una vez que pasen a la escuela primaria, cuando ya comenzarán a recibir una cantidad semanal fija.
Como te mencioné en artículos anteriores, mi recomendación es que por cada “Domingo” o Salario Mínimo que les pagues cada semana, tú directamente les guardes la mitad, y ellos dispongan del otro tanto. De entrada, que ellos conozcan la cantidad exacta que tú les estás ahorrando, metiendo en un sobre y posteriormente depositando en el banco (o en cualquier otro instrumento de inversión de los que te mencioné en pasados artículos), ya es una clara señal de la importancia que tiene su Ahorro.
Sin embargo, hasta este punto, no los estamos enseñando a Ahorrar, puesto que estamos decidiendo por ellos. Entonces, lo primero que deberás de hacer, es sentarte a platicar sobre su gasto semanal. En base a cómo tienen planificado gastar su dinero en la semana, es que podemos darles consejo para que gasten una cantidad menor, y así puedan disponer de otra cantidad para ahorrarla.
El primer año, que solamente cuentan con medio salario mínimo para gastar durante toda la semana, lo que debemos hacer es enseñarles a distribuir esos 50 pesos entre los cinco días hábiles. Y en base a sus gustos y preferencias, ya podemos darles un consejo puntual que les permita llegar con algo de ahorro para el fin de semana.
Por ejemplo: Si a tu hijo le apetece mucho comprar cada día una bolsa de palomitas de maíz, porque cuesta diez pesos, lo que debemos hacer es enseñarle que él puede comprar en el supermercado ese mismo producto, elaborarlo en casa, y así estará gastando posiblemente la mitad de ese precio.
En base a eso, es posible que tu hijo pueda llegar al fin de semana con un ahorro de diez o veinte pesos. ¿Cómo lo incentivarás durante ese primer año? Dándole otro tanto de lo ahorrado, para que pueda gastarlo libremente en lo que él quiera, ya sea durante ese mismo fin de semana, o después. Aquí comenzará a ver los beneficios del Ahorro.
El segundo año, la mecánica y el incentivo deberá de ser el mismo, con la diferencia que deberás de estar supervisando en qué quiere gastar su dinero, para evitar que vaya adquiriendo un hábito de despilfarro. A esta edad, contando con más disponibilidad de capital y ya con cierta instrucción financiera, puede tener la tendencia a gastar en los demás. Y digamos que invertir en ciertas amistades, es un tema que deberemos dejar para muchos años después. Por lo tanto, síguele incentivando el ahorro de igual maneta, aunque siempre supervisando sus gastos.
A partir del tercer año, deberás de enseñarlo a ahorrar, ya con un proyecto definido. Es decir, que el Ahorro corresponda a una meta específica para comprar algo que esté en su deseo. Y como lo mencioné en el artículo anterior, siempre respetando la regla de ahorrar el doble para adquirir cualquier cosa que quieran tener. Es decir, si su proyecto es comprar una muñeca o un balón que cuesta 150, deberán de ahorrar 300 para ganarse el derecho a comprarlo. El resto, va al Sobre y posteriormente, al Banco.
Recordemos que la regla para el Ahorro en el Banco es la siguiente: Cada vez que en su Sobre se acumule la cantidad de Mil Pesos, o Diez Salarios Mínimos, tú le pondrás otro tanto para duplicar esta cantidad y depositarla en su Cuenta de Ahorro.
Conforme tus hijos vayan creciendo, debes de comenzar a motivarlos para que el solo hecho de llenar ese sobre, completando Mil Pesos con mayor frecuencia, sea un incentivo suficiente para querer ahorrar, puesto que estarán viendo constantemente cómo crece su saldo en el Banco.
Como a esta edad, tus hijos todavía son muy chicos para entender el concepto de planear a futuro, deberás de explicarles para qué será el dinero que está en el Banco, puesto que para ellos, no tendrá sentido alguno tener dinero guardado que de cualquier forma no pueden gastar. Es decir, a ellos de nada les servirá en principio tener una importante cantidad en el Banco. Sin embargo, inconscientemente el solo hecho de saber que ellos tienen dinero, evitará el tan común sentimiento de carencia que abunda en muchas personas y que nada bueno les trae.
Es conveniente entonces explicarles, que ese Capital que están ahorrando, es para cuando tengan la mayoría de edad y se deba de invertir en su capacitación profesional. Y precisamente, para ampliar su abanico de posibilidades, es que conviene ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, durante ese lapso de aproximadamente 12 años.
Como a la edad que tendrán cuando te hagan esa pregunta, les dará absolutamente igual el tema de su carrera profesional, debes de darles un incentivo que los ayudará a ser mejores estudiantes. Pregúntales: ¿Quieres poder disponer tú de ese dinero cuando seas mayor? Es muy sencillo: ¡Estudia mucho!, para que cuando vayas a comenzar tu carrera universitaria, tengas derecho a ganarte una Beca. De esa forma, podrás emplear ese dinero en cosas que realmente te apetezcan, como recorrer el mundo o iniciar tu propio negocio.
Es nuestro deber como padres de familia o tutores, transmitirle a nuestros hijos durante todos estos años que el objetivo principal de este esfuerzo de ahorrar, va encaminado a su preparación futura, para que ellos tengan una mayor capacidad de dar sustento a su vida y a quienes la conforman.
Como te platiqué en el artículo anterior, este mismo sistema de guardar en un sobre la mitad de su “Domingo”, incentivarlos a ahorrar sobre su dinero semanal disponible, y tener proyectos de Ahorro para darse sus gustos, lo puedes seguir replicando hasta que estén en posición de tener un capital semanal que también les permita poner a trabajar su dinero. La diferencia de enfoque hoy, es que todo ese esfuerzo de poner a producir su capital disponible, y ahorrar el doble de lo que necesitan para comprar aquello que desean, va encaminado a incrementar su dinero en el Banco.
Hasta aquí mis recomendaciones sobre el tema del Ahorro de nuestros Hijos. Espero estos consejos te sean de mucha utilidad, tanto para enseñarlos sobre el Ahorro, como para ir ordenando junto con ellos tus finanzas personales.
Mucho te agradezco me sugieras nuevos temas sobre los que te interese profundizar, y esta serie de artículos se convierta en un interesante diálogo en favor del desarrollo financiero de nuestras familias, a través de la educación financiera de nuestros hijos. ¡Hasta la próxima!
Roberto Rojo Alvarez
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