El pasado miércoles 18 de septiembre
ingresó al estado de Sinaloa (puesto que no existe estado de Culiacán) un
huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson de nombre Manuel. Ingresó a
costas sinaloenses por el municipio de Navolato, concretamente a un lado de los
puertos de Altata y Dautillos, enfilándose hacia el noreste. Su trayectoria fue
en todo momento impredecible y por muchas horas casi estacionaria lo que
provocó que el día jueves, cumpleaños de mi amigo Manuel, provocara en la
ciudad capital del estado lluvias por el orden de 410 mm de agua, cifra récord
en la entidad para la cual efectivamente no estamos preparados. Tras su paso
dejó cientos de miles de damnificados, muchas pérdidas materiales y tres
pérdidas humanas… Tan solo tres pérdidas humanas.
Este mismo huracán Manuel es el que
venía de hacer estragos en el estado de Guerrero (puesto que no existe estado
de Acapulco) donde las pérdidas en vidas y materiales sí son alarmantes. He
leído y escuchado a muchos culiacanenses quejarse porque Sinaloa no es noticia
prioritaria para los medios nacionales, pero ayer viernes tuve la fortuna de
escuchar a Joaquín López-Dóriga en su noticiero de radio explicando que en
nuestra entidad las torrenciales lluvias también tienen su lado positivo,
puesto que con la cantidad de agua almacenada en nuestras presas gracias a este
fenómeno meteorológico aseguramos 3 ciclos agrícolas siendo el estado que posee
la mitad de las tierras de riego de todo el país. En Guerrero no hay lado positivo.
Tengo un gran amigo desde hace 9
años de nombre Aarón, que es un trabajador incansable y le tiene un enorme amor
a la ciudad que le ha dado la oportunidad de prosperar, además de ser el mejor
gestor que ha conocido la política sinaloense a lo largo de su historia. Estoy una
vez más gratamente sorprendido de ver al Alcalde de Culiacán de la mano con el
Gobernador de Sinaloa movilizando a un ejército de jóvenes, además de todo su
gabinete que no ha tenido descanso atendiendo a los más desfavorecidos y
haciendo llegar la ayuda hasta los rincones más alejados de la cabecera
municipal y del estado. No me cabe duda que los ojos del Gobierno Federal
habrán de voltear en su momento hacia Sinaloa, pero por lo pronto contamos con
una sociedad muy activa y muy mitotera que tendrá organizado todo el changarro
para que cuando lleguen los apoyos del FONDEN estos se distribuyan en forma
óptima.
Manuel ya se fue. Hizo estragos pero
dejó también sus bendiciones. En Culiacán dejó a una sociedad unida y sus
presas casi en un 90% de su capacidad. En mi familia otro Manuel dejó hace 33
años al más inteligente de mis primos. Entonces, ¡gracias!, pero qué bueno que
ya estás muy lejos de nosotros… Arrivederci, Manuel!
Roberto Rojo Alvarez
(Agregado Cultural de Culiacán... en Culiacán)
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