domingo, 15 de septiembre de 2013

TERTULIA Y SOBREMESA, 15 de septiembre de 2013

         A la CNTE en el Zócalo Capitalino le pasó con el Ejército Mexicano lo que a la muchacha a quien invitó a bailar Hipólito, asesino de Rosita Alvírez, en un baile que se celebraba justo cuando él iba saliendo de la cárcel al término de su condena. Ante la invitación al desalojo se vieron obligados a contestar: “¡Cómo chingados que no!”. Y es que como recita el dicho popular, “el miedo no anda en burro”, o como dice mi amigo Fernando Elenes, “el miedo es cabrón”.
         Miedo no tanto a las agresiones físicas, ya que de un muertito pide su limosna quien por debajo del agua está financiando estas movilizaciones, sino al descontento social que provocaría dejar a los capitalinos sin esa fiesta popular que año con año esperan cientos de miles de personas. Así que el día de hoy habremos de ver la celebración del Grito en toda su pompa y circunstancia, y mañana el desfile conmemorando los 100 años de la existencia del Ejército Mexicano.
         Pero, ¿me creerán que me da hueva seguir hablando de la CNTE? Y lo peor es que de lo que les escribiré es posiblemente más delicado por la sensibilidad del asunto. En la ciudad de Culiacán existe una Orquesta Sinfónica con ciertos méritos a nivel nacional que junto con todo el Instituto que la financia están en huelga. Resulta que al parecer los músicos de esta orquesta no cuentan con las prestaciones de ley por el desempeño de sus funciones, y ahí los tiene usted manifestándose en el ágora que se encuentra entre el teatro y las oficinas del instituto. Es deprimente ver a un cúmulo de artistas mexicanos y extranjeros en la penosa necesidad de recurrir a un plantón para conseguir los derechos mínimos que un instituto descentralizado del Gobierno del Estado tendría que estar moralmente obligado a proporcionarles.
     Desconozco el fondo del asunto ni hasta dónde escale la responsabilidad de esta desagradable situación laboral, pero les prometo que si me entero de más yo se los platico. Por lo pronto yo el viernes pasado me quedé con las ganas de escuchar a la OSSLA en el Modular Inés Arredondo. Pero esa… es otra historia.

Roberto Rojo Alvarez

(Agregado cultural de Culiacán… en Culiacán)

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