miércoles, 28 de enero de 2015

TERTULIA Y SOBREMESA, 28 de enero de 2015

            Primer Acto. “Mi reino por un caballo”. Fue la última frase que dijo en vida el rey Ricardo Tercero de Inglaterra en la obra de teatro de William Shakespeare titulada “The Life and Death of King Richard III”, que después de haber conspirado en contra de su hermano Jorge de Clarence, quien lo precedía como heredero al trono, y de haber asesinado a todos los que se interpusieron en su camino, logró su cometido de garantizarse de manera activa la posesión de la corona inglesa, para luego ser batido en combate a manos del conde de Richmond.
Segundo Acto. “Solo hay una regla: cazar o ser cazado”. Es una de las frases emblematicas del sagaz congresista estadounidense Francis Underwood en la serie televisiva “House of Cards” del escritor Beau Willimon estrenada por el famoso servicio de streaming. Este líder de la mayoría en el congreso, tras haber ganado las elecciones presidenciales que llevaran al poder al Demócrata Garret Walker, es informado de la negativa por otorgarle la Secretaría de Estado presuntamente prometida por el entonces ya encumbrado presidente de los Estados Unidos de América. A partir de este hecho, Frank y su esposa Claire planean una siniestra estrategia para llegar a la cima del poder derribando sin escrúpulos todos los obstáculos que se presentan en su camino.
Tercer Acto. “Me suena excelente”. Fue la contestación que dio al periodista Jorge Ramos el Coordinador Parlamentario y ex Gobernador de Sonora cuando le preguntó cómo le sonaba el apodo Presidente Beltrones, en la comedia satírica de nombre Política Mexicana escrita por el ignorante e inerte pueblo de México. En esta variación libre del cuento de fixión en cuestión, el hombre más poderoso del país calculó que su imagen pública no le alcanzaba para dicho cometido, entonces ideó la manera de encumbrar a un pequeño títere de lindo aspecto, cuya esposa en turno no le era funcional. Acto seguido se encargó del asuntito y suplió a su pareja por la videoblogger del momento, la famosa Gaviota. Tras algunos ajustes de cuentas, como en la obra Ricardo III, y después de haber invertido millones de pesos en su imagen, llega a la Presidencia de la República el Lic. Enrique Peña Nieto. Un par de años después, con sendos problemas de ingobernabilidad y aniquilantes escándalos de Conflicto de Intereses, como en House of Cards, se presagia su inminente caída. Es entonces que el hombre tras bambalinas, quien ha demostrado la última década ser el que tiene en sus manos los hilos de conducción del país, tras el acuerdo en lo oscurito con Diputados y Senadores, llega a la Presidencia de México.
De la primera historia conocemos el desenlace: la corona inglesa sigue siendo quien conduce hasta el momento los destinos del mundo occidental. De la segunda, a partir del 27 de febrero veremos por Netflix su emocionante desenlace. La tercera es en cambio más incierta, por lo cual recomiendo no dejarse distraer por las revueltas y en ningún momento perder de vista los movimientos del Diputado Manlio Fabio Beltrones Rivera, que es sin duda nuestro Frank Underwood.

Roberto Rojo Alvarez

Agregado cultural de Culiacán en Los Cabos

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