Era el año de
1983 cuando la extraordinaria agrupación Pink Floyd sacó a la venta el álbum de
nombre The Final Cut, último material en la era del bajista Roger Waters al
frente de la agrupación. Se conocían los traumas que a este músico le había
ocasionado el hecho de perder a su padre en la Segunda Guerra Mundial, pero
había una frase desconcertante en una de las canciones que decía “¡Oh, Magui!
Magui ¿Qué hemos hecho?” (traducción libre). Se trataba de un reclamo a “La
Dama de Hierro” (no vayan a pensar que Marisela) por su inclusión en la Guerra
de Las Malvinas, y ese fue mi primer acercamiento a quien fue la Primer
Ministra Margaret Thatcher. En su momento fui solidario con el rockero inglés y
la juzgué como a una política desalmada y sin prejuicios. A la distancia, ya
con mi corazón rockero algo menguado y mi pragmatismo en su máximo esplendor,
pienso que fue una gobernante con carácter, que siguió una línea de intereses
que dieron grandes resultados a la economía global de finales del siglo pasado.
Aquí en mi
tierra ya comenzaron a llegar las primeras golondrinas, y al parecer un gran
número de políticos y funcionarios escucharon su silvido dándoles la bendición
para el arranque de su campaña, porque no fueron pocos los que solicitaron
licencias y permisos. En algunas golondrinas vendría el espítiru de Hugo
Chávez, en otras el de Margaret Thatcher, y en el caso de los más soñadores
quizás el de Sarita Montiel. Pasó de moda La
Odisea y su famoso “canto de las sirenas”, pero los políticos siguen
necesitando “línea” para animarse, y francamente las posibilidades de
encontrarse un pajarito chiquitico están más a la mano. Será por mi corazón
rockero menguado o por mi pragmatismo rampante, pero ante estos chapulines de
la política creo que sigo prefiriendo el poco democrático dedazo.
En el lejano
oriente las cosas están muy confusas. El gordito curioso y precoz de Kim
Jong-un amenaza con lanzar bombas nucleares por doquier. Los analistas dicen
que “perro que ladra, no muerde”, pero yo no estaría tan confiado. Mientras su
hermano perdido, el cantante sudcoreano PSY siga lanzando nuevos videos, hasta
yo tendría la tentación de aventarles con algo.
Pues con todo y
estos escenarios tan revueltos, Enrique Peña Nieto regresó lindo de contento de
su viaje por China y Japón. Se hizo acompañar de distinguidas personalidades,
entre ellos dos sinaloenses del mundo diplomático y empresarial. Esperemos
cosechar grandes cosas de esta visita, pero ahora es tiempo de calmar a esa
bola de pillos que bloquean las carreteras en el centro de nuestro país, por el
bien de la administración de nuestro Presidente que es el bien de la Nación
misma. Aprovechando estas coyonturas, va un mensaje diplomático a Norcorea: Sr.
Kim Jong-un, de todo corazón deseamos que deponga usted su actitud bélica,
ahora que si se obstina en seguir haciendo pruebas, por ahí tenemos unas
oficinas de la CNTE que, viera usted, no nos sirven de mucho…
Roberto Rojo Alvarez
(Agregado cultural de Culiacán… en Culiacán)
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