domingo, 14 de abril de 2013

TERTULIA Y SOBREMESA, 14 de abril de 2013


Era el año de 1983 cuando la extraordinaria agrupación Pink Floyd sacó a la venta el álbum de nombre The Final Cut, último material en la era del bajista Roger Waters al frente de la agrupación. Se conocían los traumas que a este músico le había ocasionado el hecho de perder a su padre en la Segunda Guerra Mundial, pero había una frase desconcertante en una de las canciones que decía “¡Oh, Magui! Magui ¿Qué hemos hecho?” (traducción libre). Se trataba de un reclamo a “La Dama de Hierro” (no vayan a pensar que Marisela) por su inclusión en la Guerra de Las Malvinas, y ese fue mi primer acercamiento a quien fue la Primer Ministra Margaret Thatcher. En su momento fui solidario con el rockero inglés y la juzgué como a una política desalmada y sin prejuicios. A la distancia, ya con mi corazón rockero algo menguado y mi pragmatismo en su máximo esplendor, pienso que fue una gobernante con carácter, que siguió una línea de intereses que dieron grandes resultados a la economía global de finales del siglo pasado.
Aquí en mi tierra ya comenzaron a llegar las primeras golondrinas, y al parecer un gran número de políticos y funcionarios escucharon su silvido dándoles la bendición para el arranque de su campaña, porque no fueron pocos los que solicitaron licencias y permisos. En algunas golondrinas vendría el espítiru de Hugo Chávez, en otras el de Margaret Thatcher, y en el caso de los más soñadores quizás el de Sarita Montiel. Pasó de moda La Odisea y su famoso “canto de las sirenas”, pero los políticos siguen necesitando “línea” para animarse, y francamente las posibilidades de encontrarse un pajarito chiquitico están más a la mano. Será por mi corazón rockero menguado o por mi pragmatismo rampante, pero ante estos chapulines de la política creo que sigo prefiriendo el poco democrático dedazo.
En el lejano oriente las cosas están muy confusas. El gordito curioso y precoz de Kim Jong-un amenaza con lanzar bombas nucleares por doquier. Los analistas dicen que “perro que ladra, no muerde”, pero yo no estaría tan confiado. Mientras su hermano perdido, el cantante sudcoreano PSY siga lanzando nuevos videos, hasta yo tendría la tentación de aventarles con algo.
Pues con todo y estos escenarios tan revueltos, Enrique Peña Nieto regresó lindo de contento de su viaje por China y Japón. Se hizo acompañar de distinguidas personalidades, entre ellos dos sinaloenses del mundo diplomático y empresarial. Esperemos cosechar grandes cosas de esta visita, pero ahora es tiempo de calmar a esa bola de pillos que bloquean las carreteras en el centro de nuestro país, por el bien de la administración de nuestro Presidente que es el bien de la Nación misma. Aprovechando estas coyonturas, va un mensaje diplomático a Norcorea: Sr. Kim Jong-un, de todo corazón deseamos que deponga usted su actitud bélica, ahora que si se obstina en seguir haciendo pruebas, por ahí tenemos unas oficinas de la CNTE que, viera usted, no nos sirven de mucho…

Roberto Rojo Alvarez
(Agregado cultural de Culiacán… en Culiacán)

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